Uno (de agost0). Estiramientos
Me voy a ir estirando un poco, preparándome ya para atravesar la tierra media estival. Para mí las vacaciones empiezan hoy. Adiós niños, adiós marido amante (ocupado durante un mes en asuntos mucho más espirituales), adiós obligaciones caseras… Por no venir no vendrá ni la señora de la limpieza a molestar: ha dicho adiós asegurando, bien fina, que ella con este calor no friega ni rápido ni como hay que fregar, porque la siesta obliga, lo cual me parece, según se mire, justo pero incompatible con mi objetivo: el control de la pelusa hogareña habitual (…) Por Dios, pero ¿por qué se va la gente en masa de vacaciones en agosto para hacinarse de nuevo en algún lugar playero insoportable y, por tanto, caro, insostenible y fantasmal fuera de temporada? No importa. Sigan ustedes, sigan… (Ver entrada)





