Esto es un trozito sólo de un documental, dirigido por el realizador, instructor de esquí y guía de montaña, Sébastien Montaz-Rosset, que estará disponible a partir del 11 de noviembre en su blog y se titula “I believe I can Fly (Flight of the frenchies )” . Tancrede y Julien, amigos franceses con relación solidificada en la práctica deportiva de alto riesgo, desde las cumbres de los Alpes a los rascacielos de París, se han ido ahora a los fiordos noruegos (Kejrag) con el objetivo de convertir su último sueño en realidad. Y qué sueño. Jugarse el tipo, se podría llamar. Un canto a la generación de adrenalina. La cuerda floja sobre el abismo. Todo, para preparar un cambio radical en su especialidad de funambulistas de altura… Y aquí descubren el verdadero sentido de la libertad, dicen. Un viaje que les resulta de lo más divertido. Y hasta les relaja, como se ve (bajo la música de Michael Denny).



